lunes, 19 de septiembre de 2011
Si te envidian, te acaban odiando sin motivo, y si pasa esto, haría lo otro.
¿Sabéis? Estoy harta de escuchar las dedicaciones de todos los que ganan premios...Por ejemplo, un jugador de fútbol o un equipo entero, un jugador de baloncesto con su equipo, un corredor, el más rápido, un nadador, el más sumergible, o el gimnasta con más flexibilidad. Todos dedican sus premios a las mismas personas y con estas palabras: Se lo dedico a mi familia, mis amigos...blah, blah y ¡blah! yo se lo dedico mis premios y mis logros, todo lo que poseo que es todo lo bueno, mi belleza, mi paciencia, mi amabilidad, lo que quieras, a toda esa gente que me odia, para que ahora tenga un motivo más por el que odiarme, y para que, en buena parte, se sientan orgullosos de mi y digan...¡Anda! si es ella, pues mira, no hago mal en odiarle. Así que os doy las gracias por hacer de mi nombre algo grande, algo que cuando suene en alguna parte, todos agachen la cabeza y digan: Si es ella, la que tenia todo, la que consiguio lo que quería, la que odian por que envidian;).
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